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Absceso de psoas por
Streptococcus agalactiae secundario
a espondilodiscitis lumbar. Vicente Navarro
López.
Victoria Meseguer Ruiz; Juan Custardoy Olavarrieta. Med Clin (Barc).
2001; 116:276-277.
RESUMEN
Se comunican dos casos de absceso del músculo psoas
producidos por Streptococcus
agalactiae. Ambos se presentaron como un cuadro de fiebre prolongada
sin foco. Mediante tomografía axial computarizada se localizó una
colección en el músculo psoas. En el material obtenido por punción
percutánea en un caso y en los hemocultivos en el otro creció el Streptococcus
agalactiae. En una resonancia magnética nuclear de la columna
lumbar se demostró un foco de hiposeñal en T1 e hiperseñal en T2
sugestivo de osteomielitis vertebral en el primer caso, mientras que en
el segundo el foco de osteomielitis se demostró mediante gammagrafía
ósea con galio y tecnecio. En ambos casos el absceso del músculo psoas
y el foco de osteomielitis se resolvieron tras un tratamiento adecuado.
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Absceso de psoas por
Streptococcus agalactiae secundario
a espondilodiscitis lumbar. Vicente Navarro
López.
Victoria Meseguer Ruiz; Juan Custardoy Olavarrieta. Med Clin (Barc).
2001; 116:276-277.
INTRODUCCION
El
absceso del músculo psoas (AP) es una entidad poco común, pero
descrita en los últimos años con mayor frecuencia. Este aumento en el
número de casos coincide con la aplicación de técnicas diagnósticas
como la ecografía abdominal y fundamentalmente la tomografía axial
computarizada (TAC) (1). El AP se clasifica en secundario o primario,
dependiendo de la existencia o no de un foco infeccioso localizado en
alguna de las estructuras retroperitoneales relacionadas anatómicamente
con el músculo psoas (1). En los AP secundarios, los gérmenes más
frecuentemente aislados son bacilos Gram negativos y anaerobios entéricos
(2). Presentamos 2 casos de AP secundario a espondilodiscitis lumbar
producidos por Streptococcus
agalactiae, germen que ha sido implicado de manera excepcional como
causa de AP.
CASOS
CLÍNICOS
Caso 1: Varón de 73 años con antecedentes de diabetes
mellitus no insulino dependiente y adenocarcinoma de próstata, tratado
mediante resección transuretral una semana antes. Ingresa por fiebre y
dolor lumbar desde el día siguiente a la intervención quirúrgica. En
la exploración física destacaba temperatura de 39.5ºC y limitación
de la movilidad lumbar junto a maniobra del psoas positiva. El resto de
la exploración física fue normal. El hemograma mostró 6.1 x 109/l
leucocitos (81 N, 11 L, 5 M), Hb 96 g/l, Plaquetas 135 x 109/l,
VSG de 113 mm la 1ª hora; Glucemia 187 mg/dl(10,3 mmol/l), creatinina
1,1 mg/dl(941 mmol/l). Resto de parámetros normales. En el cultivo de
orina se encuentran 40.000 UFC/ml de Staphylococcus
hominis. La radiografía de tórax y un ecocardiograma fueron
normales. La radiografía de columna lumbar mostraba aumento de densidad
de las vértebras L2-L3. La TAC abdominal evidenció una imagen
compatible con absceso en el músculo psoas izquierdo y la RMN confirmó
el diagnóstico de espondilodiscitis L2-L3. En tres hemocultivos creció
Streptococcus agalactiae. El
paciente fue tratado inicialmente con vancomicina IV y tras el resultado
de los hemocultivos y el antibiograma, se continuó con cefazolina a
dosis de 2 g/8 horas hasta completar seis semanas. En una TAC de control
realizada tres meses después del diagnóstico se objetivó desaparición
del AP y la espondilodiscitis.
Caso 2: varón de 61 años diagnosticado de adenocarcinoma de
próstata cinco años antes, que ingresa por fiebre y dolor lumbar de
dos meses de evolución. En la exploración física presentaba limitación
en la rotación interna de la cadera derecha con maniobra del psoas
positiva. El resto de la exploración física fue normal. El hemograma
mostró 5.7 x 109/l leucocitos (58 N, 27 L, 8 M, 4 E), Hb 87
g/l, plaquetas 412 x 109/l y VSG de 121 la 1ª hora. Los parámetros
bioquímicos, incluyendo glucemia, CK, AST, LDH y el sistemático de
orina fueron normales. También fueron normales la radiografía de tórax
y el ecocardiograma. En la TAC abdomino-pélvica y de columna lumbar se
observaron imágenes compatibles con absceso del músculo psoas derecho
y espondilodiscitis L2-L3 que se confirmó mediante gammagrafía con
tecnecio y galio. Se efectuó punción-aspiración percutánea del
absceso obteniéndose un líquido purulento donde se cultivó Streptococcus
agalactiae. Tres hemocultivos seriados fueron negativos. El paciente
precisó limpieza quirúrgica del absceso, iniciándose tratamiento
antibiótico IV con vancomicina y ciprofloxacino. Tras los resultados
del cultivo del aspirado y el antibiograma, se continuó tratamiento con
amoxicilina hasta completar ocho semanas. La gammagrafía y la TAC
abdominal de control realizadas a los tres meses del diagnóstico fueron
normales.
DISCUSIÓN
El
AP es una entidad poco conocida debido a su baja incidencia. La primera
descripción de AP fue hecha por Mynter en 1881 (3). En el AP secundario
los focos infecciosos más frecuentes son el digestivo, genitourinario y
el óseo (1). En los últimos años asistimos a un aumento en el número
de casos de AP tanto primarios como secundarios en países
desarrollados, en donde siguen siendo más frecuentes los AP secundarios
(4). En estos últimos, los gérmenes aislados con mayor frecuencia son
la flora mixta constituida por bacilos Gram negativos y anaerobios entéricos.
Otros gérmenes implicados son el Mycobacterium tuberculosis, Staphylococcus aureus, Brucella melitensis,
Cándida Albicans y Equinococcus granulosus (2).
El Streptococcus agalactiae es un germen que forma parte de la flora
saprófita en mucosas del tracto genitourinario y ano-rectal. En adultos
produce enfermedad cuando se asocia a algún tipo de inmunosupresión
(diabetes mellitus, cirrosis, neoplasias), habiéndose descrito como
causa de infección genitourinaria, neumonía, endocarditis,
osteomielitis, artritis y menos frecuentemente, infección de piel y
partes blandas, fascitis necrotizante y meningitis (5). De forma
excepcional se ha descrito la espondilodiscitis producida por Streptococcus
agalactiae (6-10). En estos la espondilodiscitis ocurre
principalmente en pacientes inmunodeprimidos, igual que en la mayoría
de infecciones producidas por este germen. También de forma excepcional
el Streptococcus agalactiae ha
sido descrito como agente
causal de AP. Así, sólo hemos encontrado dos casos publicados de AP
por este germen (1,6). En uno de ellos la enferma sufría un carcinoma
epidermoide de cervix en estadio IIB, diagnosticado 2 años antes de
desarrollar una osteomielitis lumbar que se supuso el foco inicial del
AP (6). En el segundo caso el foco infeccioso inicial era urológico,
no recogiéndose en la historia del
enfermo los antecedentes personales (¿?1).
En los dos casos descritos en este trabajo, se da la
circunstancia de que el absceso de psoas fue secundario a un foco de
espondilodiscitis. La clínica que presentaban era la típica descrita
en los AP, cursando con fiebre, dolor en flanco y maniobra del psoas
positiva junto a leucocitosis con desviación izquierda (11,12). Se
demostró posteriormente mediante resonancia magnética nuclear (RMN)
una imagen de hiposeñal en T1 e hiperseñal en T2 en el primer caso y
en la gammagrafía con tecnecio y galio una imagen de captación en
columna lumbar, sugestivas ambas de espondilodiscitis; así como una
colección en el músculo psoas. Estos datos junto a los descritos en
los casos previamente publicados de AP por Streptococcus
agalactiae, apoyan la hipótesis de la propagación del Streptococcus
agalactiae desde la mucosa del área genitourinaria y ano-rectal
hacia la columna lumbar con extensión al músculo psoas.
El Tratamiento del AP secundario se basa en el drenaje por punción
percutánea (DPCT) junto a antibioterapia sistémica. En ocasiones se
precisa de tratamiento quirúrgico encaminado a
tratar el foco infeccioso genitourinario, óseo o abdominal, por
lo que el planteamiento terapéutico debe individualizarse para cada
paciente (13-16). De los dos pacientes diagnosticados en nuestro
hospital el primero fue tratado con antibióticos exclusivamente debido
al pequeño tamaño del absceso que impidió el DPCT. En el segundo caso
se trató mediante limpieza quirúrgica del absceso y antibioterapia. En
éste la cirugía fue necesaria debido a la
persistencia de la colección a pesar de una correcta colocación
del catéter de DPCT. Después de 3 meses, se objetivó mediante nueva
RMN en el primer caso y gammagrafía en el segundo, la desaparición del
AP y de la espondilodiscitis.
Por todo lo expuesto, pensamos que ante el diagnóstico de AP
por Streptococcus agalactiae,
debería descartarse una infección en las estructuras adyacentes al músculo
psoas (especialmente a nivel de columna lumbar) como causa inicial de la
infección, tal como ocurrió en nuestros dos pacientes.
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